Somos dos, y eso es a propósito
Quiénes somos: dos personas que escriben y programan el software
Con quien hablas es con quien construye. No hay un ejecutivo que te vende algo que después otro tiene que programar, ni un «equipo» que en realidad es un proveedor subcontratado en otro huso horario.
El equipo
Diseña y programa los sistemas. Si tu proyecto tiene código, pasa por sus manos. Es también quien te va a decir que no cuando la inteligencia artificial no sea la respuesta.
La primera llamada es con ella. Escucha cómo trabajas hoy, te dice si te podemos ayudar y cuánto costaría, sin rodeos y sin una segunda reunión para revelarte el precio.


El método
Cómo trabajamos
Primero entender, luego construir. Una semana de diagnóstico antes de escribir código, porque casi siempre el problema no es el que te imaginabas. Precio cerrado, no por hora: sabes lo que vas a pagar antes de empezar, y si el alcance crece se cotiza aparte y por escrito.
Entregas cada 7 días. Nunca vas a esperar dos meses para ver algo: cada viernes hay algo que puedes abrir. Lo que construimos es tuyo: dominios, cuentas y accesos a tu nombre, e irte con otro proveedor no debería requerir nuestro permiso.
Te decimos que no. Si lo que necesitas se resuelve con una herramienta de $200 al mes, te decimos cuál; perder un proyecto pequeño cuesta menos que perder la reputación. Y el soporte tiene nombre y apellido: 6 días a la semana, de 9:00 a 17:00, por WhatsApp. Contestamos nosotros.
El manifiesto
La pregunta incómoda
Nos la hacen en casi todas las primeras llamadas, casi siempre a media voz. La respuesta honesta es que un sistema como Kiin no reemplaza a tu recepción: le quita el teléfono de encima. Confirmar, recordar y reagendar es justo la parte que la interrumpe todo el día; recibir al paciente que llega no lo es.
Si lo que buscas es recortar personal, hay proveedores que te lo van a prometer. Nosotros te vamos a decir que la cuenta no sale.
Dónde la inteligencia artificial sí sirve, y dónde todavía no
Nos dedicamos a esto y aun así te vamos a decir que no en la mitad de los casos. Un agente mal puesto contesta mal más rápido, y eso no es una mejora.
Sí sirve
- Contestar las mismas veinte preguntas de siempre, con la información de tu negocio y no la de internet.
- Clasificar y enrutar lo que entra: quién pregunta precio, quién reclama, quién quiere agendar.
- Leer documentos y sacar los datos a un sistema, sin que nadie los capture a mano.
- Redactar el primer borrador de algo que una persona revisa antes de salir.
Todavía no
- Decidir sin supervisión algo que cuesta dinero o afecta la salud de alguien.
- Sustituir a la persona que atiende cuando el cliente ya viene molesto.
- Dar información que cambia todos los días si no hay de dónde leerla.
- Cualquier cosa donde equivocarse una vez de cada cien sea inaceptable.
Cuando sí entra, va conectado a tus datos con una base RAG, con límites escritos de lo que puede y no puede responder, con salida a una persona en cuanto se sale del guión, y con revisión de errores que tú puedes leer.
Los límites
Una agencia que dice que hace todo, hace todo mal.
Estas son las cosas que preferimos mandar con alguien mejor que nosotros.
Campañas
Construimos la página a la que llega la campaña; la campaña la lleva quien sepa de eso.
Redes sociales
Ni contenido ni community management. No es lo nuestro.
Expediente clínico
Kiin es agenda, no expediente. Es una decisión, no una versión pendiente.
Este sitio lo escribimos y programamos nosotros dos, sin plantilla y sin agencia intermedia, igual que hacemos con lo tuyo. Las cifras que ves publicadas son las que se respetan por escrito; las que no están, es porque todavía no las hemos medido.
«Pixan» es alma en maya yucateco, y de ahí salen el nombre y la línea que cierra cada página. Kiin, la agenda, viene de k'iin: día y sol. Son palabras de una lengua viva, no adorno: las usamos porque nombran bien lo que hacemos.
Si quieres saber si te servimos, escríbenos: quince minutos y sales con un número. Si no somos para ti, también te lo decimos ahí.
PixanAI · desde México · soporte L–S 9:00–17:00
Lo que sigue: quince minutos, y sales con un número.